Repentinamente me preocupa el estado de las rutas. Lo insegura
que es prácticamente sin banquina. Que no me enterare si algo te sucede. Por
qué ahora?
O el informe de la vuelta del último finde largo del año,
con micros repletos, también trae un desagradable dolor de garganta. No, no es
el aire acondicionado.
Mal sabor de boca viendo el reporte de la villa 31.
No,
tampoco es mi conciencia de clase.
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