jueves, febrero 07, 2008

Ruido mucho ruido


Razones para mentir

Evitar conflictos

Evitar las consecuencias del accionar

Esconder que si y que no se ha hecho

Evitar el rechazo

Evitar sentirse incomodo

Controlar la situación

Parecer con más éxito o talento

Evitar conflictos

Evitar las consecuencias del accionar

Esconder que si y que no se ha hecho

Evitar el rechazo

Evitar sentirse incomodo

Controlar la situación

Parecer con más éxito o talento

La modernidad da nuevo nombre y razón a todo esto.

Demuestran cambios anatómicos en los mentirosos patológicos

Un estudio de la Universidad del Sur de California descubrió la primera prueba de anormalidades cerebrales estructurales en personas que mienten habitualmente, engañan y manipulan a otras.

Aun cuando investigaciones previas habían mostrado que existe una elevación en la actividad de la corteza pre frontal el área del cerebro que posibilita a la mayoría de las personas para sentir remordimientos o aprender una conducta moral cuando las personas normales mienten, este es el primer estudio que proporciona evidencia de diferencias estructurales en esta área entre los mentirosos patológicos.

La investigación encabezada por Yaling Yang y Adrian Raine, ambos del Colegio de Letras, Arte y Ciencia de la USC se publicó en el número de octubre de la revista British Journal of Psychiatry.

Los sujetos se obtuvieron de una muestra de 108 voluntarios de la bolsa de trabajo temporáneo de Los Ángeles. Se les hicieron una serie de pruebas psicológicas y entrevistas a 12 en la categoría de personas que tenían una historia de mentir repetidamente (11 hombres 1 mujer), 16 que exhibían signos de trastorno de personalidad antisocial pero no siendo mentirosos patológicos (15 hombres 1 mujer), y 21 que fueron controles normales (15 hombres, 6 mujeres).

"Buscamos cosas como inconsistencias en sus historias acerca de su trabajo, educación, crímenes y familiares, dijo Raine, un profesor de psicología de la USC y co-autor del estudio.

"Los mentirosos patológicos son siembre encapaces de separar la verdad de la mentira y se contradicen a sí mismos en una entrevista. Son manipuladores y admiten que hacen victimas a las gentes. Son atrevidos en cuanto a sus maneras, pero muy serenos cuando hablan de esto.

Agrega Raine, que aparte de tener historial de estafadores o de usar alias, los mentirosos habituales también admiten ser malintencionados, o decir falsedades para obtener beneficios enfermizos.

Después de categorizarlos, los investigadores usaron Imagen de Resonancia Magnética para explorar las diferencias en la estructura cerebral entre los grupos. Los mentirosos mostraron significativamente mayor cantidad de materia blanca y ligeramente menor de materia gris, que aquella mostrada en los otros grupos, enfatizó Raine.

Específicamente, los mentirosos tenían un 25.7 % de incremento en la material blanca pre frontal comparado con los controles antisociales y un 22% de incremento comparado con los controles normales. Los mentirosos tenían un 14.2 % de descenso en la materia gris pre frontal comparado con los controles normales.

Dice Raine que, más material blanca el material conductor del cerebro podría proveer a los mentirosos con las herramientas necesarias para ser unos maestros den el complejo arte del engaño.

"El mentir requiere mucho esfuerzo, dice.

"Son casi unos lectores de las mentes. Tú tendrías que ser capaz de entender su mentalidad. Tú también te sorprendes de cómo regulan sus emociones debido a que nunca quieren aplacer como nerviosos. También te sorprenderías de ver como regulan sus emociones.

"Nuestra explicación es que entre más redes de conexión existan en su corteza pre frontal, esa persona será más capaz de mentir. Sus habilidades verbales son mayores. Casi se puede decir que ellos tienen ventajas naturales."

Pero en las personas normales, es la materia gris o las células cerebrales, que son conectadas por la material blanca la que nos ayuda a mantener al impulso por mentir reprimido.

El estudio demostró que los mentirosos patológicos tienen un excedente de materia blanca, y un déficit de materia gris. Esto quiere decir que tienen más herramientas para mentir acompañado de menores restricciones morales que la gente normal, agrega Raine.

"Tienen todo el equipo para mentir, sin tener todas las desinhibiciones que tenemos nosotros para andar soltando mentiras colosales, dice.

"Cuando las personas toman decisiones morales, lo hacen en base a su corteza pre frontal. Cuando invitamos a los normales a que tengan decisiones morales, vemos la activación de lo porción frontal del cerebro explica. Si estos mentirosos tienen un 14% de reducción en la materia gris, quiere decir que es menos probable que les importe acerca de temas morales. Teniendo más material gris suprimiremos esas actividades.

Los investigadores no piensas que esta investigación tan pequeña sea suficiente para asegurar sobre las diferencias estructurales de todos los mentirosos.

"Estos son solo algunos de los componentes, asevero Raine.

"Estos descubrimientos necesitan ser repetidos y extendidos a otras partes del cerbero. Saber si existen otros procesos neurobiológicos.

"No teníamos estudios como este. Estamos muy emocionados porque apenas estamos empezado el estudio, ya que necesitábamos algo que nos impulsara en este descubrimiento.

Yang, quien es el autor en jefe de este estudio, dice que estos hallazgos eventualmente podrían ser usados en diagnósticos clínicos y podrían tener aplicaciones en la justicia criminal y en el mundo de los negocios.

"Si los descubrimientos pueden ser replicados y extendidos esto tendría implicaciones a largo plazo en muchas áreas dijo Yang, quien es un estudiante de doctorado en la USC en el departamento de psicología cerebral y en el programa de ciencias de la conducta.

"Por ejemplo, en el sistema legal puede ser usado para ayudar a la policía que trabaja con aquellos que sospeche que están mintiendo. En términos de práctica clínica, podría ayudar a los clínicos a averiguar quién esta fingiéndose enfermo inventando una discapacidad para obtener una ganancia financiera. Y también en los negocios, para investigar a los empleados, para saber cuáles son no convenientes de contratar

"Pero actualmente, debemos enfatizarlo que no hay aplicaciones prácticas dijo.

En su artículo original, los autores mencionan que en estudios separados de niños autistas quienes típicamente tienen problemas con las mentiras han mostrado el patrón inverso de índices de materia gris/material blanca...

"El hecho de que los niños autistas tengan dificultades por sus mentiras y también muestren material blanca pre frontal reducida constituye el patrón opuesto aunque compensatorio de los resultados comparados a adultos quienes tienen materia blanca pre frontal incrementada característica de las personas a las que se les facilita mentir, escribieron los investigadores.

"Aunque el autismo es una condición compleja y no puede ser tomada como un modelo de mentiroso, estos resultados hacen convergencia con los descubrimientos actuales sobre adultos mentirosos en que se sugiere que la corteza pre frontal esta centralmente involucrada en la capacidad para mentir.

Como no confío acá subo el link original. =)

http://bjp.rcpsych.org/cgi/content/full/190/2/174?maxtoshow=&HITS=10&hits=10&RESULTFORMAT=&author1=raine&searchid=1&FIRSTINDEX=0&sortspec=relevance&resourcetype=HWCIT


La mentira y sus piernas

Por Juan Sasturain

Tengo un amigo periodista a cuya mujer la llama (y le dicen) cariñosamente “la mentira”. ¿Por qué? Porque tiene las piernas cortas. Qué animal. Ese refrán –“la mentira tiene piernas cortas”– era parte del repertorio de Perón, que si algo tuvo siempre –mintiendo o no– fue piernas largas. Pero la idea obvia es que con el engaño no se llega lejos, que te agarran o descubren enseguida. Habría que deslindar diferencias –acaso convencionales– entre mentira y engaño. Algo así como que se miente en general –quitarse años, agregarse anécdotas– y se engaña a alguien: cuernos, cifras del Indec. En cualquier caso, acaso sea cierto lo del refrán, aunque habría que someterlo a estadísticas o preguntarle al cínico San Goebbels, patrono de los publicistas. Supongo que habrá ejemplos de ambos lados en la historia para demostrar que las tiene cortas o largas. Pero lo que el dicho no dice –y es lo que hace a su misterio y seducción– es que la mentira tiene piernas muy bellas. Mucho más lindas que las de la verdad, que no se banca la minifalda y que, como se sabe desde Serrat e incluso algunos milenios antes, lo que no tiene es remedio.
La mentira misma, en cambio, “es” un remedio. No está demostrada la necesidad de la verdad, que se confunde con lo que está ahí, lo que es o lo que (se) conviene que sea. La de la mentira, sí. Nadie lo ha explicado mejor que el gran Oscar Wilde –víctima atroz de las seudoverdades de su tiempo y sus administradores– en “Sobre la decadencia en el arte de mentir”. La ecuación de Wilde era transparente: se miente, es decir, se vive, se inventa una vida, una obra, porque la única verdad “lo que no tiene remedio” es la muerte, la de las piernas flacas y chuecas.
A esa evidencia le rajamos humanamente cuando celebramos a narradores, espías, estafadores de bancos, wings habilidosos y magos de circo. Esos, al mentir, señalando su máscara, suman sueños y engordan la ilusión, ensanchan el mundo. Los que tienen y dicen que dicen la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad –religiosa, política, económica– mejor perderlos de vista: ésos no te regalan sueños. Te los cobran, caros.

2 comentarios:

Nadie dijo...

¿Por qué mentimos los que no somos mentirosos patológicos?
El listado inicial es bastante completo.
Generalmente mentimos para escapar a las consecuencias pocos beneficiosas de la verdad, para agregarnos un valor que no tenemos realmente o para manipular al otro.
Sin embargo no creo que la mentira siempre tenga patas cortas. Más bien adhiero al saber popular: miente, miente, que algo quedará. Nos es que "mienta, mienta" si no que creo que no siempre se descubre la verdad, o para cuando lo hacemos es tarde.
Es cierto que existe una diferencia abismal entre el engaño y la mentira.

Maquillame la verdad, pero no me engañes.

Besos.

Roma dijo...

el 90% de los casos en que suelo mentir es para evitar conflicto... es que a veces se arma lio por cada huevada ... que mejor no harir a las personas en lo posible... si es piadosa... claro.
slds