lunes, febrero 04, 2008

Todavia de Lunes



Sentimiento extraño para mí este.
Me identifico generalmente con Garfield, si, también por los molicies hábitos pero fundamentalmente por su actitud hacia el Lunes, día aciago si los hay.

Corto con mi novia, después de un triste intento de histeriqueo romántico por mi parte; del cual que me rio, más que me avergüenzo. Un poco de trabajo on-line de soporte tardío, me da tiempo en pensar acerca de los aficionados, amateurs; aquellos que no esperan ningún reconocimiento por su labor o tiempo dedicado. Se ve mucho en la Red, y lejos de la virtualidad tambien; por eso extraído de Expolier, subido en Octubre del 2007.
Este post. Ah, este sí creo que es de J.L.B. Muchas gracias Agripina!!!!!

Los Justos
Los miércoles a las nueve de la noche, hora de Nueva York, la cadena norteamericana ABC emite una serie de televisión que me gusta. A esa misma hora un mexicano llamado Elías, dueño de un vivero en Veracruz, la está grabando directamente a su disco rígido, y tan pronto como acabe subirá el archivo a Internet, sin cobrar un centavo por la molestia. Tiene esta costumbre, dice, porque le gusta la serie y sabe que hay personas en otras partes del mundo que están esperando por verla. Lo hace con dedicación, del mismo modo que trasplanta las gardenias de su jardín para que se reproduzca la belleza.
A las once de la noche de ese mismo miércoles, Érica, una violinista canadiense de veinticuatro años que ama la música clásica, baja a su disco rígido la copia de Elías y desgraba uno a uno los diálogos para que los fanáticos sordomudos de la serie puedan disfrutarla; distribuye esos subtítulos en un foro tan rápido como puede. No cobra por ello ni le interesa el argumento: lo hace porque su hermano Paul nació sordo y es fanático de la serie, o quizás porque sabe que hay otra mucha gente sorda, además de su hermano, que no puede oír música y debe contentarse con ver la televisión.
A las 3:35 de la madrugada del jueves, hora venezolana, Javier baja en Caracas la serie que grabó Elías y el archivo de texto que redactó y sincronizó Érica. Javier podría ver el capítulo en idioma original, porque conoce el inglés a la perfección, pero antes necesita traducirlo: siente un placer extraño al descubrir nuevas etimologías, pero más que nada le place compartir aquello que le interesa. Para no perder tiempo, Javier divide el texto anglosajón en ocho bloques de tamaños parecidos, y distribuye por mail siete de ellos, quedándose con el primero.
Inmediatamente le llega el segundo bloque a Carlos y Juan Cruz, dos empleados nocturnos de un Blockbuster bonaerense que suelen matar el tiempo jugando al ajedrez, pero que ocupan los miércoles a la madrugada en traducir una parte de la serie, porque ambos estudian inglés para dejar de ser empleados nocturnos, y también porque no se pierden jamás un capítulo.
El tercer bloque de texto lo está esperando Charo, una ceramista de Alicante que está subyugada por la trama y necesita ver la serie con urgencia, sin esperar a que la televisión española la emita, tarde y mal doblada, cincuenta años después. El cuarto bloque lo recibe María Luz, una tipógrafa rubia y alta que trabaja, también de noche, en un matutino de Cuba: María Luz deja por un momento de diseñar la portada del diario y se pone rápidamente a traducir lo que le toca. Dice que lo hace para practicar el idioma, ya que desea instalarse en Miami.
El quinto bloque viaja por mail hasta el ordenador de Raquel y José Luis, una pareja andaluza que vive de lo poco que le deja una librería en el centro de Sevilla. Llevan casados más de veinticinco años, no han tenido hijos, y hasta hace poco traducían sonetos de Yeats con el único objeto de poder leerlos juntos, ella en un idioma, él en otro. Ahora, que se han conectado a Internet, descubrieron que además de buena poesía existe también la buena televisión.
El sexto bloque le llega a Ricardo, en Cuzco: Ricardo es un homosexual solitario —y muchas noches deprimido— que traduce frenéticamente mientras hace dormir a su gato Ezequiel. El séptimo lo recibe Patrick, un inglés con cara de bueno que viajó a Costa Rica para perfeccionar su español, lo desvalijó una pandilla casi al bajar del avión pero igual se enamoró del país y se quedó a vivir allí. Y el octavo bloque le llega, al mismo tiempo que a todos, a Ashley, una chica sudafricana de madre uruguaya que es fanática de la serie porque le recuerda (y no se equivoca) a su libro favorito: La Isla del tesoro.
Los ocho, que jamás se han visto las caras ni tienen más puntos en común que ser fanáticos de una serie de la televisión o de un idioma que no es el materno, traducen al castellano el bloque de texto que le corresponde a cada uno. Tardan aproximadamente dos horas en hacer su parte del trabajo, y dos horas más en discutir la exactitud de determinados pasajes de la traducción; después Javier, el primero, coordina la unificación y el envío a La Red. Ninguno de los ocho cobra dinero para hacer este trabajo semanal: para algunos es una buena forma de practicar inglés, para otros es una manera natural de compartir un gusto.
A esa misma hora Fabio, un adolescente a destiempo que vive en Rosario, a costas de sus padres a pesar de sus 23 años, encuentra por fin en el e-mule la traducción al castellano del texto. Con un programa incrusta los subtítulos al vídeo original, desesperado por mirar el capítulo de la serie. A veces su madre lo interrumpe en mitad de la noche:
— ¿Todavía estás ahí metido en Internet, Fabio? ¿Cuándo vas a hacer algo por los demás, o te pensás que todo empieza y termina en vos?

—Tenés razón mamá, ahora mismo apago —dice él, pero antes de irse a dormir coloca el archivo subtitulado en su carpeta de compartidos para que cualquiera, desde cualquier máquina, desde cualquier lugar del mundo, pueda bajarlo. Fabio jamás olvida ese detalle.

Los jueves suelo levantarme a las once de la mañana, casi a la misma hora en que Fabio, a quien no conozco, se ha ido a dormir en Rosario. Mientras me preparo el mate y reviso el correo, busco en Internet si ya está la versión original con subtítulos en español de mi serie preferida, que emitió ocho horas antes la cadena ABC en Estados Unidos. Siempre (nunca ha fallado) encuentro una versión flamante y me paso el resto de la mañana bajándola lentamente a mi disco rígido, para poder ver el capítulo en la tele después de almorzar. Mientras espero, escribo un cuento o un artículo para Orsai: lo hago porque me resulta placentero escribir, y porque quizás haya gente, en alguna parte, esperando que lo haga.

El artículo de este jueves habla de Internet. Dice, palabras más, palabras menos, algo que hace veinticinco años dijo Borges mucho mejor que yo, en un poema maravilloso que se llama Los Justos:

"Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo."

jueves, enero 31, 2008

Para los que se tienen que ir de la patria chica.

A mi ver ,la escena esta 25 seg atrasado el inicio; pero para la idea vale.

miércoles, enero 30, 2008

contra las FARC








Marchar ,asi sea virtualmente contra las FARC,me parece un acto muy importante
este 4 de febrero,es una marcha internacional

miércoles, enero 23, 2008

"La alquimia de la felicidad depende de la justa mezcla de olvidos"

Olvidar, recordar.
Sembrar horas dulces,
en tierras amargas…
Barreras de flores
en vientos sin calma.
Preciosas sonrisas
en campos de lágrimas.
Recuerdos y olvidos…
dulces de la infancia.
Mocedad perdida,
dicha recobrada.
Madurez en sombra,
vejez soterrada.
Labrar manantiales
en desiertas almas.
Borrar de la noche
inquietos fantasmas.
Llenar con estrellas
las oscuras albas.
Enterrar los muertos,
ver volar las águilas,
derrotar al miedo
cortando sus alas.
Coser corazones
con hilos de magia.
Amar soledades,
bordar sinsabores.
Cerrar los recuerdos,
abrir los olvidos
y plantar un árbol
al pie de un camino
en el que florezcan
recuerdos y olvidos.

miércoles, octubre 31, 2007

El nuevo gobernador de Salta se conocerá la próxima semana



*Esta tarde comenzará el escrutinio definitivo


La Justicia Electoral Nacional comenzará esta tarde el escrutinio definitivo de los comicios generales realizados el domingo 28 en Salta para renovar cargos nacionales, provinciales y municipales.

La tarea que arrancará a las 18, según marca la ley, podría extenderse hasta la próxima semana: recién entonces se confirmarán a los ganadores de las distintas categorías, elegidos a través del voto popular en toda la provincia, y se develará el nombre del próximo gobernador teniendo en cuenta que los candidatos más votados por los salteños se adjudican la victoria con un porcentaje mínimo de diferencia.

Juan Manuel Urtubey, candidato a gobernador por la alianza Partido Renovador de Salta y Frente para la Victoria, se proclamó vencedor el mismo domingo con el 45,79% de los votos. Walter Wayar, cabeza de la lista del Frente Justicialista para la Victoria, lo hizo ayer por la mañana. Hasta entonces, el primero es quien corre con una ventaja de apenas el 0,78%, lo que equivale a unos 4.035 votos.

El escrutinio definitivo de los votos se realizará en base a los telegramas elaborados por las autoridades de las 2.089 mesas que fueron habilitadas para el comicio en toda la provincia. La junta estará integrada por el presidente de la Corte de Justicia de Salta, Guillermo Posadas; el presidente de la Cámara Federal de Apelaciones, Julio César Loutaif Ranea; el juez Federal N°1, Abel Cornejo y el secretario electoral nacional, Adolfo Araoz Figueroa.

La revisión de los telegramas se concentrará en la sede del Juzgado Electoral, ubicado España al 300, y deberá arrancar 48 horas posteriores a las elecciones en las que los salteños eligieron presidente y vicepresidente, gobernador y vicegobernador, senadores nacionales, diputados nacionales, intendente capitalino, diputados provinciales y concejales capitalinos.
Si la lectura de los telegramas deja dudas a los partidos, recién entonces sus apoderados podrán pedir la apertura de las urnas para el recuento voto por voto.

Hasta ayer a las 13.25, horario en el que cerró el escrutinio provisorio, no habían llegado a la Secretaría del Tribunal Electoral Provincial 60 telegramas de mesas de Capital, Iruya, Santa Victoria Oeste, Guachipas, Iruya, San Ramón de la Nueva Orán, Rivadavia Banda Sur, Campo Quijano, Angastaco, Embarcación, Tartagal y Nazareno.

La tarea del Tribunal Electoral Provincial cerró ayer con 2.029 mesas escrutadas sobre un total de 2.089, cuando se estableció el voto del 71,13% de los salteños habilitados para ir a las urnas, un total de 747.362 personas.

viernes, septiembre 14, 2007

Todo otra vez




Tomeando aliento para el pepsi music.